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Las chimeneas
han estado en uso desde tiempos prehistóricos. Aparentemente fueron creadas por
la necesidad de sacar el humo de una vivienda a través de algún tipo de agujero
que condujera al exterior. Además de esta función práctica, las chimeneas han
adoptado desde entonces también un rol decorativo. Las chimeneas de Amisan en el
jardín trasero de Gyotaejeon, en el Palacio de Gyeongbokgung, son ejemplos
excepcionales de chimeneas funcionales y a la vez, decoradas con ornato. Las
chimeneas de Amisan son un tipo de chimenea autoestable, que fue ampliamente
usada en los hogares de clase media y alta, así como en los palacios y templos
budistas. Son finas obras de arte, que cumplieron bien su función, tanto
práctica como decorativa. Las chimeneas fueron construidas colocando
ladrillos sobre un cimiento de granito de forma hexagonal. Incluyen una
estructura a modo de techo hecha con tejas de arcilla a través de la cual
escapaba el humo. Las superficies más grandes de las chimeneas están decoradas
con diversos motivos hechos de arcilla, mientras que las superficies más
pequeñas están decoradas con tejas de ladrillo. Las chimeneas presentan una
forma atractiva y una composición sofisticada, que hacen de ellas encantadores
adornos para el jardín. Cada lado de las chimeneas está decorado con cinco
tipos diferentes de motivos que representan plegarias y deseos pidiendo las
cinco bendiciones y la longevidad, junto con símbolos para ahuyentar a los malos
espíritus. Esto permite vislumbrar cómo las mujeres de la corte oraban pidiendo
por el bienestar y la salud de la familia real. Las chimeneas de Amisan
originales se perdieron en un incendio que destruyó el Palacio de Gyeongbokgung
durante las invasiones japonesas de 1592-1598, lideradas por el jefe militar
Hideyoshi. Las chimeneas fueron luego reconstruidas en 1865 durante el segundo
año del reinado del Rey Gojong (c. 1863-1907).

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